top of page

Enclothed Cognition: cómo la ropa influye en tu mente

  • Writer: Marcelo Gallo
    Marcelo Gallo
  • Aug 13, 2025
  • 3 min read




1. Introducción



La forma en que nos vestimos no es un simple detalle estético. Numerosos estudios en psicología social y cognitiva muestran que las prendas que usamos pueden alterar nuestra atención, autopercepción, emociones y comportamiento. Este fenómeno se conoce como enclothed cognition, término introducido por Hajo Adam y Adam Galinsky en 2012, que describe la influencia combinada de:


  1. El significado simbólico de la prenda (asociaciones culturales o personales).

  2. La experiencia física de llevarla puesta (sensaciones, ajuste, textura, peso).



Vestirse, entonces, no es solo cubrirse: es activar un contexto mental.





2. El estudio fundacional: la bata de laboratorio



Adam y Galinsky (2012) diseñaron un experimento clave para medir el impacto de la ropa en la atención sostenida.


Diseño:


  • Participantes: adultos jóvenes.

  • Condiciones:


    • Grupo A: bata de laboratorio (informados de que era de laboratorio).

    • Grupo B: su propia ropa casual.

    • Grupo C: bata idéntica, pero informados de que era de pintor.




Procedimiento:

Todos realizaron una tarea de atención conocida como Stroop test modificado, que requiere identificar palabras y colores ignorando interferencias.


Resultados:


  • El Grupo A obtuvo un rendimiento significativamente superior en atención sostenida.

  • El Grupo C no mostró mejoras frente al Grupo B.



Conclusión:

El efecto se produce cuando la prenda coincide con su significado simbólico. La ropa activa esquemas mentales congruentes con el rol que representa.





3. Estudios posteriores




3.1. La camiseta de Superman



Pine (2010) pidió a participantes vestir una camiseta con el logo de Superman, una camiseta genérica o su ropa habitual.


  • Los del grupo “Superman” se sintieron más fuertes y confiados, e incluso estimaron que podían levantar más peso.

  • La prenda activó la asociación con fortaleza y seguridad.






3.2. El traje y el pensamiento abstracto



Slepian, Ferber, Gold y Rutchick (2015) compararon a personas vestidas formalmente con otras vestidas casual en tareas de pensamiento abstracto.


  • Vestir formalmente favoreció el razonamiento global, la toma de perspectiva y el pensamiento estratégico.

  • El atuendo activó un marco mental de roles asociados a autoridad y planificación.






3.3. Uniformes y conducta social



Johnson y Downing (1979) analizaron cómo distintos uniformes (de policía o de civil) influían en la severidad de castigos dados en un juego experimental.


  • El uniforme connotaba autoridad, aumentando conductas alineadas a ese rol.

  • Vestimenta neutral no generó el mismo efecto.






4. Mecanismos psicológicos implicados



  1. Activación de roles y estereotipos: la prenda funciona como una clave que despierta en la memoria patrones de comportamiento asociados a un rol.

  2. Efecto placebo estético: si creemos que la ropa nos hará rendir mejor, actuamos en consecuencia.

  3. Regulación somatosensorial: la ropa influye en la postura, la temperatura y la propiocepción, afectando el estado emocional.






5. Aplicaciones prácticas



  • Educación: usar “ropa de estudio” para mejorar la concentración.

  • Terapia: prendas asociadas a momentos felices como anclaje emocional.

  • Trabajo: vestirse para el rol que se quiere habitar, incluso en home office.

  • Deporte: uniformes o ropa técnica para activar la mentalidad competitiva.






6. Ejercicio práctico de enclothed cognition



Objetivo: experimentar cómo distintas prendas influyen en tu estado mental y rendimiento.


Materiales:


  • Una prenda asociada para vos a concentración y profesionalismo (ej.: camisa, blazer, bata).

  • Una prenda asociada a ocio o relajación (ej.: buzo, remera amplia).

  • Una tarea cognitiva breve (puede ser un test en línea, un rompecabezas, escribir un texto).



Instrucciones:


  1. Realizá la tarea vistiendo la prenda “profesional”. Registrá cómo te sentís y tu nivel de foco.

  2. Al día siguiente o unas horas después, realizá la misma tarea con la prenda “de ocio”.

  3. Compará la experiencia y, si es posible, los resultados (tiempo, precisión, creatividad).






7. Preguntas de autoexploración



  • ¿Qué ropa me hace sentir más seguro/a?

  • ¿Qué prendas asocio con mis momentos de mayor productividad?

  • ¿Qué diferencias noté en mi postura, energía y concentración entre ambas prendas?

  • ¿Qué rol me gustaría activar más en mi día a día y qué ropa podría usar como disparador?

  • ¿Qué cambios podría hacer mañana mismo en mi forma de vestirme para alinear mi estado mental con mis objetivos?






8. Conclusión



La enclothed cognition no es una curiosidad académica: es una herramienta práctica. Elegir conscientemente lo que vestimos nos permite activar estados mentales útiles y reforzar nuestra identidad. Lo que te ponés cada mañana puede ser más que un hábito: puede ser el primer paso para habitar la versión de vos que querés mostrar y sentir.





Referencias



  • Adam, H., & Galinsky, A. D. (2012). Enclothed cognition. Journal of Experimental Social Psychology, 48(4), 918–925. https://doi.org/10.1016/j.jesp.2012.02.008

  • Pine, K. J. (2010). Mind what you wear: The psychology of fashion. Surrey: Crimson Publishing.

  • Slepian, M. L., Ferber, S. N., Gold, J. M., & Rutchick, A. M. (2015). The cognitive consequences of formal clothing. Social Psychological and Personality Science, 6(6), 661–668. https://doi.org/10.1177/1948550615579462

  • Johnson, R. D., & Downing, L. L. (1979). Deindividuation and valence of cues: Effects on prosocial and antisocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 37(9), 1532–1538. https://doi.org/10.1037/0022-3514.37.9.1532





 
 
 

Recent Posts

See All

Comments


© 2025 by Marcelo Gallo de Urioste, Licenciado en Psicología. 

bottom of page