
Pensar quieto: ensoñación, pantallas y sueños con marca: Entre la caverna de Platón y Matrix, de la inmovilidad a la liberación en movimiento.
- Marcelo Gallo
- Aug 22, 2025
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Resumen
El presente artículo explora la relación entre atención, inmovilidad y pensamiento desde las neurociencias cognitivas, vinculándola con la influencia de los medios audiovisuales y el marketing contemporáneo. Se plantea la hipótesis de que la quietud corporal potencia la ensoñación y el pensamiento abstracto, pero también constituye un terreno fértil para la infiltración de narrativas prefabricadas a través de la televisión, el cine y las pantallas digitales. En una segunda parte, se propone la metáfora de la caverna de Platón y su reelaboración en Matrix como marcos interpretativos para comprender cómo el movimiento y el ejercicio físico pueden interrumpir la ensoñación dirigida, devolviendo al sujeto al momento presente y al control de su atención.
Palabras clave: atención, red neuronal por defecto, ensoñación, pantallas, marketing, product placement, movimiento, neurociencia, Platón, Matrix.
Introducción
La relación entre cuerpo y pensamiento ha sido discutida desde la filosofía clásica hasta las neurociencias contemporáneas. Una observación recurrente es que los momentos de mayor creatividad y reflexión ocurren en estados de relativa inmovilidad: sentado, acostado o caminando lentamente. Estudios recientes confirman que la red neuronal por defecto (default mode network, DMN) se activa cuando el cuerpo está en reposo, facilitando procesos de imaginación, memoria autobiográfica y proyección hacia el futuro (Raichle et al., 2001; Buckner et al., 2008).
Este artículo propone que la inmovilidad, aunque necesaria para el pensamiento, puede ser colonizada por los medios audiovisuales, que sustituyen la ensoñación espontánea por ensoñaciones dirigidas. En este contexto, el marketing y el product placement (PNT) introducen deseos y aspiraciones a través de narrativas ficcionales. En una segunda parte, se plantea cómo el movimiento y el ejercicio físico constituyen una vía de “salida de la caverna”, devolviendo la atención al presente y liberando al sujeto de la captura de imágenes externas.
1. Quietud y pensamiento: la red neuronal por defecto
La DMN involucra regiones como la corteza prefrontal medial, el precúneo y el lóbulo parietal inferior, y se activa durante estados de reposo y divagación mental (Raichle, 2015). Christoff et al. (2016) señalan que el pensamiento espontáneo —la mente divagante, la asociación libre— depende de este circuito y emerge con más intensidad en ausencia de demandas externas.
La paradoja es que, aunque pensar requiere de circuitos motores y atencionales, el pensamiento profundo suele necesitar de la quietud corporal. Al detenerse, el organismo libera recursos para la simulación interna: imaginar acciones, proyectar escenarios, reorganizar recuerdos.
2. La ensoñación dirigida por pantallas
La televisión y las pantallas digitales aprovechan esta predisposición. En el momento en que el espectador está quieto, disponible para soñar, los medios audiovisuales ofrecen un flujo de imágenes y relatos que sustituyen los propios. Se trata de un sueño dirigido, donde la edición audiovisual controla la mirada, dosifica la sorpresa y mantiene al sujeto inmerso (Anderson & Kirkorian, 2015).
McLuhan (1964) anticipó que los medios transforman no solo lo que percibimos, sino cómo percibimos. Baudrillard (1981) llevó la idea más lejos: los medios no representan la realidad, la sustituyen por hiperrealidad. En este sentido, la televisión convierte la quietud en un terreno de captura simbólica.
3. Product placement: sueños con marca
El product placement constituye una de las estrategias más eficaces de esta captura. Insertar una marca dentro de una narrativa no solo la hace visible, sino que la carga de la emoción y el deseo que despierta la escena.
Ejemplos icónicos:
Nike en Volver al Futuro II: símbolo de juventud y rebeldía.
Pepsi en Terminator 2: asociada a modernidad y frescura.
Pepsi en Home Alone y Coca-Cola en Home Alone 2: vinculadas a la diversión familiar y la pertenencia navideña.
Russell (2002) mostró que la eficacia del PNT no depende solo de la visibilidad, sino de la congruencia entre marca y trama. En términos neurocientíficos, la identificación con personajes activa neuronas espejo y redes empáticas (Iacoboni, 2009), mientras el sistema de recompensa asocia esa emoción a la marca (Berridge & Kringelbach, 2015). El resultado es una transferencia de identidad: consumir el producto equivale a compartir la esencia del personaje.
4. Soft power y ensoñación colectiva
El soft power (Nye, 2004) opera en este nivel íntimo: implanta aspiraciones en la imaginación de los espectadores. Han (2017) advierte que las sociedades neoliberales ya no gobiernan mediante la disciplina, sino mediante la psicopolítica: dirigiendo deseos y emociones.
Además, las pantallas producen ensoñación compartida: varias personas quietas, sincronizadas, soñando los mismos símbolos. Esto refuerza la eficacia del marketing al convertir deseos individuales en aspiraciones colectivas.
5. De la caverna de Platón a
Matrix
Platón, en La República (514a–520a), describe prisioneros encadenados que confunden sombras con realidad. La liberación requiere movimiento: ponerse de pie, girar, caminar hacia la salida. El mito resuena en la lectura de Baudrillard (1981) y en Matrix (Wachowski & Wachowski, 1999), donde los cuerpos inmóviles son explotados mientras las mentes sueñan en un simulacro.
La metáfora es clara: la inmovilidad del cuerpo como condición de la vida en la ilusión.
6. El movimiento como retorno al presente
Si la quietud facilita la ensoñación dirigida, el movimiento se convierte en el antídoto. Correr, entrenar, practicar yoga o simplemente caminar no son solo acciones físicas: constituyen actos de reapropiación de la atención.
Las neurociencias han mostrado que:
El ejercicio activa la red ejecutiva central y favorece la atención sostenida (Kramer & Erickson, 2007).
El movimiento aeróbico potencia la neurogénesis y la plasticidad, mejorando regulación emocional y memoria (van Praag, 2009).
Los ritmos motores sincronizan oscilaciones cerebrales, estabilizando el foco atencional (Thaut et al., 2015).
Así, el ejercicio físico funciona como un corte en el ensueño prefabricado, un retorno al presente encarnado.
Conclusiones
El argumento propuesto articula una dialéctica entre quietud y movimiento.
La quietud potencia el pensamiento y la imaginación, pero constituye un terreno vulnerable a la colonización de pantallas y marketing.
El movimiento interrumpe la ensoñación dirigida, devuelve la atención al cuerpo y al entorno, y se convierte en práctica liberadora.
Entre la caverna de Platón y la hiperrealidad de Matrix, el desafío contemporáneo no es abolir las pantallas, sino reconocer su capacidad de infiltrar nuestros sueños. Frente a ello, el ejercicio físico puede entenderse como una filosofía encarnada, un modo de salir de la caverna cada día, retornando al presente y a la soberanía de la atención.
Referencias
Anderson, D. R., & Kirkorian, H. L. (2015). Media and young children’s learning. Future of Children, 18(1), 39–61.
Andrews-Hanna, J. R., Smallwood, J., & Spreng, R. N. (2014). The default network and self-generated thought: Component processes, dynamic control, and clinical relevance. Annals of the New York Academy of Sciences, 1316(1), 29–52.
Baudrillard, J. (1981). Simulacres et simulation. Éditions Galilée.
Berridge, K. C., & Kringelbach, M. L. (2015). Pleasure systems in the brain. Neuron, 86(3), 646–664.
Buckner, R. L., Andrews-Hanna, J. R., & Schacter, D. L. (2008). The brain’s default network. Annals of the New York Academy of Sciences, 1124(1), 1–38.
Christoff, K., Irving, Z. C., Fox, K. C. R., Spreng, R. N., & Andrews-Hanna, J. R. (2016). Mind-wandering as spontaneous thought. Nature Reviews Neuroscience, 17(11), 718–731.
Han, B.-C. (2017). Psicopolítica: neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder.
Iacoboni, M. (2009). Mirroring people: The new science of how we connect with others. Farrar, Straus and Giroux.
Kramer, A. F., & Erickson, K. I. (2007). Capitalizing on cortical plasticity: Influence of physical activity on cognition and brain function. Trends in Cognitive Sciences, 11(8), 342–348.
McLuhan, M. (1964). Understanding Media: The Extensions of Man. McGraw-Hill.
Nye, J. S. (2004). Soft power: The means to success in world politics. Public Affairs.
Platón. La República, Libro VII, 514a–520a.
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Raichle, M. E., et al. (2001). A default mode of brain function. Proceedings of the National Academy of Sciences, 98(2), 676–682.
Russell, C. A. (2002). Investigating the effectiveness of product placements in television shows. Journal of Consumer Research, 29(3), 306–318.
Thaut, M. H., McIntosh, G. C., & Hoemberg, V. (2015). Neurobiological foundations of neurologic music therapy: Rhythmic entrainment and the motor system. Frontiers in Psychology, 6, 1185.
van Praag, H. (2009). Exercise and the brain: Something to chew on. Trends in Neurosciences, 32(5), 283–290.
Wachowski, L., & Wachowski, L. (1999). The Matrix [Film]. Warner Bros.

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