top of page

Marketing para uno mismo: cómo acercar nuestras metas al preconsciente y cuidarnos en tiempos difíciles

  • Writer: Marcelo Gallo
    Marcelo Gallo
  • Aug 12, 2025
  • 5 min read

Visualizar no es solo soñar con un futuro ideal: es colocar un camino o una acción en la zona preconsciente, ese espacio donde las ideas están listas para ser ejecutadas sin un esfuerzo deliberado por recordarlas. Lo que aparece ahí, accesible y familiar, es más probable que se convierta en acción.


Como señaló Kahneman (2011) en Thinking, Fast and Slow, “la facilidad con la que una idea se recupera de la memoria influye en la probabilidad de que sea utilizada para tomar decisiones”. Este principio es la base del marketing moderno. Las grandes marcas no esperan que recordemos sus productos por casualidad: diseñan estrategias para mantenerlos visibles y emocionalmente asociados a situaciones placenteras.


La pregunta es: ¿por qué no usar las mismas estrategias para diseñar campañas internas a favor de nuestra salud, bienestar y objetivos personales?





Argentina, mitad de año y depresión estacional



En contextos de alta presión económica, incertidumbre y sobrecarga laboral como el argentino, las cifras de estrés y depresión tienden a intensificarse en dos momentos clave: el invierno (cuando el déficit de luz solar afecta la regulación circadiana y la producción de serotonina y dopamina) y la mitad de año (cuando la fatiga acumulada choca con la sensación de que los objetivos anuales no avanzan como esperábamos).


Estudios como el de Rohan et al. (2009) en American Journal of Psychiatry muestran que los episodios depresivos estacionales responden tanto a cambios en la luz ambiental como a variables psicosociales: menor actividad física, aislamiento social, y una dieta más rica en carbohidratos simples y pobre en micronutrientes.


💬 En mi rehabilitación post-Latarjet, el invierno fue doblemente desafiante: menos luz y calor corporal significaban más rigidez articular, y la tentación de moverme menos chocaba con la necesidad de mantener la movilidad.





Objetivos distintos, estrategia común



Ya sea que busquemos comer mejor, hacer más ejercicio, mejorar nuestra comunicación o tratar con más compasión a nosotros mismos, el mecanismo es el mismo: lo que está repetido, emocionalmente cargado y físicamente accesible gana la competencia por nuestra atención (Neal, Wood & Quinn, 2006, Journal of Personality and Social Psychology).


Ejemplos de aplicación:


  • Alimentación: tener opciones saludables listas y visibles, y limitar la exposición a ultraprocesados.

  • Ejercicio: asociar la actividad física a momentos del día ya establecidos, como después de una comida o al levantarse.

  • Autocuidado emocional: programar pausas breves de respiración o mindfulness en la agenda laboral.

  • Relaciones: poner recordatorios para enviar mensajes o llamar a personas importantes.



💬 En mi caso, las bandas elásticas y pelotas de kinesiología estaban siempre a la vista, mientras que las mancuernas más pesadas quedaban guardadas para evitar la tentación de sobrecargar el hombro antes de tiempo.





Entre el craving y la parálisis



En cualquier proceso de cambio, hay dos polos que amenazan la continuidad:


  1. Craving —el impulso de avanzar más rápido de lo que es seguro o sostenible.

  2. Parálisis —el miedo o la desmotivación que llevan a evitar la acción.



En rehabilitación, el craving me empujaba a probar movimientos para los que el tejido no estaba listo; la parálisis aparecía como miedo a mover y volver a lastimarme. En ambos casos, la estrategia fue la misma que recomiendan Duckworth y Gross (2014) en Psychological Science: diseñar entornos que reduzcan las tentaciones y aumenten los recordatorios de lo que sí es seguro y valioso hacer.





Conductas de cuidado contra la depresión invernal y de mitad de año



Estas estrategias de “marketing personal” pueden actuar como factores protectores:


  • Exposición a la luz natural: salir al menos 20-30 minutos al día a espacios abiertos, incluso en invierno.

  • Movimiento regular: aunque sea suave, como caminatas, estiramientos o ejercicios de movilidad articular.

  • Contactos sociales significativos: programar encuentros o llamadas, no dejarlos al azar.

  • Micro-metas diarias: pequeñas acciones alcanzables que dan sensación de avance y control.

  • Alimentación reguladora: incluir alimentos ricos en triptófano y omega-3 (pescados, frutos secos, legumbres).



💬 En rehabilitación, mis micro-metas eran simples: completar dos sesiones de ejercicios suaves por día y salir al sol al menos una vez. No buscaba récords, sino constancia.





La incomodidad como territorio de cambio



Cambiar hábitos implica incomodidad. No es señal de fracaso, sino de reprogramación procedimental: el cerebro y el cuerpo están negociando un nuevo patrón. Como recuerda Prochaska y DiClemente (1983) en su modelo de cambio conductual, el mantenimiento de un hábito nuevo se fortalece en entornos que lo apoyan y reducen el esfuerzo para iniciarlo.





Tácticas de marketing personal aplicadas



  1. Eslogan propio: breve y claro (“Cuidar hoy para mover siempre”).

  2. Recordatorios visuales: notas, fotos o frases que activen la acción.

  3. Momentos de activación: vincular la acción deseada con rutinas ya instaladas.

  4. Asociación emocional positiva: música, aromas o lugares que refuercen la experiencia.

  5. Registro visible de avances: calendarios, aplicaciones o listas de logros.



💬 Mi playlist de rehabilitación era una señal inequívoca: cada vez que sonaba, mi cuerpo sabía que tocaba movimiento seguro y controlado.




En un país como Argentina, donde la incertidumbre y el estrés colectivo son parte del clima cotidiano, no alcanza con proponerse un cambio: hay que diseñarlo como si fuera una campaña publicitaria dirigida al cliente más importante, que somos nosotros mismos. Y esa campaña tiene que incluir, de forma deliberada, conductas de cuidado estacional para no caer en la fatiga emocional del invierno ni en la sensación de fracaso a mitad de año.


Al fin y al cabo, las marcas luchan por un espacio en nuestra mente para vendernos algo que no siempre necesitamos. Nosotros podemos hacer lo mismo, pero para asegurar lo que realmente queremos vivir y sostener.




Claro, acá te dejo la tabla lista para copiar y pegar en cualquier documento o post:




Tabla Comparativa de Marketing Comercial vs. Marketing Personal

Técnica de Marketing Comercial

Versión de Marketing Personal

Ejemplo de Objetivo General

Ejemplo en Rehabilitación

Exposición repetida del producto (publicidad en TV, carteles, redes)

Recordatorios visuales constantes (frases, imágenes, objetos)

Comer más sano → frutas visibles y listas para consumir

Bandas elásticas a la vista y listas para usar

Asociación emocional positiva (música, estética, narrativa de marca)

Vincular la acción con sensaciones agradables

Ejercicio → playlist motivadora para entrenar

Playlist específica para ejercicios de movilidad del hombro

Disponibilidad en el punto de venta (productos a la altura de la vista)

Diseñar el entorno para que lo deseado esté al alcance

Beber más agua → botella siempre en el escritorio

Pelota de rehabilitación en la mesa de trabajo

Promociones y ofertas limitadas (urgencia para actuar)

Establecer micro-metas diarias o semanales

Contactar amigos → agenda de 1 mensaje diario

Completar 2 sesiones diarias de ejercicios suaves

Testimonios y validación social

Compartir avances con personas de confianza

Bajar de peso → contar progreso a un amigo

Enviar video corto a kinesiólogo mostrando avances

Eventos de marca y activaciones en vivo

Rituales o momentos especiales para la acción

Mindfulness → sesión semanal grupal

Sesión de movilidad al sol como ritual matutino





 
 
 

Recent Posts

See All

Comments


© 2025 by Marcelo Gallo de Urioste, Licenciado en Psicología. 

bottom of page