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Entre la educación formal y el autodidactismo: estilos de aprendizaje, neuropsicología y la dificultad de cambiar en la adultez

  • Writer: Marcelo Gallo
    Marcelo Gallo
  • Aug 22, 2025
  • 4 min read

Introducción


Cada vez más adultos se enfrentan a la sensación de que pasa otro año sin poder concretar un cambio vital: iniciar o terminar una carrera universitaria, apostar a un nuevo proyecto, capacitarse o redefinir su profesión. La disyuntiva entre carreras largas, de 4 a 7 años, o “no hacer nada” se convierte en un dilema paralizante.

Este artículo busca, desde la psicología educacional, la neuropsicología y la investigación en personalidad, ofrecer un marco para entender cómo somos distintos en nuestra forma de aprender, por qué combinar educación formal y autodidactismo puede ser la clave, y cómo diseñar estrategias prácticas para quienes ya trabajan y tienen tiempo y energía limitados.



Estilos de aprendizaje y personalidad: no todos aprendemos igual


Los enfoques contemporáneos en psicología educacional reconocen que los estilos de aprendizaje no son recetas rígidas, sino la interacción de rasgos de personalidad, contextos y motivaciones (Pashler et al., 2008).


Big Five y aprendizaje


  • Alta consciencia → más afinidad con estructuras formales (planificación, evaluaciones, metas externas).

  • Alta apertura a la experiencia → más afinidad con autodidactismo (curiosidad, exploración, creatividad).

  • Extroversión → aprovecha contextos colaborativos de la educación formal.

  • Introversión → puede brillar en proyectos autodirigidos y reflexivos.

(Costa & McCrae, 1992; Komarraju et al., 2011)



Neuropsicología del aprendizaje adulto


  • La red ejecutiva central (corteza prefrontal dorsolateral) se activa más en contextos estructurados, ayudando a organizar tareas complejas (Miller & Cuttler, 2003).

  • La red de modo por defecto (Raichle, 2015) se vincula a la ensoñación, a la creatividad divergente, al aprendizaje más libre, clave para la exploración autodidacta.

  • El equilibrio entre ambas redes es fundamental: demasiada estructura puede sofocar la creatividad, demasiada libertad puede generar dispersión.



Ventajas de combinar estilos


La evidencia sugiere que el aprendizaje híbrido —que combina validación formal con exploración autodidacta— es el más poderoso.

  • La validación formal ofrece credenciales, feedback experto y un sentido de pertenencia (Bourdieu, 1986; Eccles & Wigfield, 2002).

  • El autodidactismo fomenta la autonomía, la motivación intrínseca y la transferencia de habilidades a contextos novedosos (Deci & Ryan, 2000; Tough, 1979).

  • En combinación, ambos producen mayor autoeficacia y resiliencia académica (Bandura, 1997; Credé & Niehorster, 2012).



El dilema adulto: tiempo, energía y loops de postergación


La mayoría de los adultos que trabajan ya tienen compromisos familiares, laborales y económicos. La idea de volver a empezar una carrera de 5 años se percibe como imposible. Esto genera un fenómeno psicológico de parálisis por inmensidad: el objetivo es tan grande que ni siquiera se da el primer paso (Steel, 2007).

Neuropsicológicamente, la carga cognitiva (Sweller, 1988) y la fatiga decisional (Baumeister et al., 1998) hacen que la persona busque refugio en conductas de distracción inmediata (pantallas, consumo pasivo) en lugar de enfrentar la tarea.

El resultado: loops de postergación. Año tras año, la decisión se renueva (“este año sí”), pero se posterga nuevamente.



Estrategias basadas en evidencia para romper los loops


1. Clarificación de valores (ACT)

Antes de elegir entre carrera formal o proyecto autodidacta, preguntarse:👉 ¿Qué es lo que más valoro en este momento: seguridad, creatividad, reconocimiento, libertad, impacto?(Hayes et al., 2012).


2. Prototipado de alternativas

En lugar de elegir ya un plan a 5 años, diseñar prototipos semanales o mensuales:

  • Curso corto certificado → probar la estructura formal.

  • Proyecto autodidacta → probar la autonomía.Comparar experiencias con métricas simples: disfrute, esfuerzo, evidencia producida.


3. Micro-hábitos de aprendizaje

Bloques de 15–30 minutos diarios pueden generar más progreso real que esperar al “momento ideal” para estudiar (Wood & Neal, 2007).


4. Uso estratégico de validación externa

No todo necesita un título universitario: microcredenciales, certificados online, portfolios digitales también cumplen la función de validación sin exigir años de estudio.


5. Accountability y soporte social



Guía práctica para quien ya trabaja y quiere cambiar


  1. Definí tus valores prioritarios (ej: estabilidad económica, creatividad, autonomía).

  2. Escribí 3 opciones:

    • Carrera universitaria.

    • Curso/certificado corto.

    • Proyecto autodidacta.

  3. Prototipá una acción en 7 días para cada opción.

  4. Medí tu experiencia (disfrute, esfuerzo, impacto).

  5. Decidí qué camino potenciar, ajustando según resultados.

  6. Repetí el ciclo cada 3 meses, en lugar de esperar “el gran cambio”.



Conclusión


El dilema entre educación formal y autodidactismo no es una disyuntiva cerrada, sino un continuo dinámico. La psicología educacional, la neuropsicología y la investigación en personalidad muestran que cada persona aprende distinto, y que la mejor estrategia es híbrida, contextual y flexible.

Para los adultos que sienten que cada año se les va sin hacer el cambio, la clave no está en decidir de una vez qué estudiar durante 5 años, sino en prototipar, medir y ajustar. La pregunta no es “¿qué voy a hacer toda la vida?”, sino:👉 ¿qué puedo empezar a probar esta semana que me acerque a mis valores?



  • Referencias

    • Bandura, A. (1997). Self-efficacy: The exercise of control. Freeman.

    • Baumeister, R. F., et al. (1998). Ego depletion: Is the active self a limited resource? Journal of Personality and Social Psychology.

    • Bourdieu, P. (1986). The forms of capital. Greenwood.

    • Costa, P. T., & McCrae, R. R. (1992). Revised NEO Personality Inventory.

    • Credé, M., & Niehorster, S. (2012). Adjustment to college as measured by the student adaptation to college questionnaire. Educational Psychology Review.

    • Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). Self-determination theory. American Psychologist.

    • Eccles, J., & Wigfield, A. (2002). Motivational beliefs, values, and goals. Annual Review of Psychology.

    • Fishbach, A., & Choi, J. (2012). Motivating pursuit of long-term goals. Advances in Experimental Social Psychology.

    • Gollwitzer, P. (1999). Implementation intentions. American Psychologist.

    • Hayes, S. C., et al. (2012). Acceptance and Commitment Therapy: The Process and Practice of Mindful Change. Guilford.

    • Komarraju, M., et al. (2011). Big Five personality and academic motivation. Learning and Individual Differences.

    • Miller, E. K., & Cuttler, B. (2003). Cognitive control and prefrontal cortex. Nature Reviews Neuroscience.

    • Pashler, H., et al. (2008). Learning styles: Concepts and evidence. Psychological Science in the Public Interest.

    • Raichle, M. E. (2015). The brain’s default mode network. Annual Review of Neuroscience.

    • Runco, M. A., & Acar, S. (2012). Divergent thinking as an indicator of creative potential. Creativity Research Journal.

    • Steel, P. (2007). The nature of procrastination. Psychological Bulletin.

    • Sweller, J. (1988). Cognitive load during problem solving. Cognitive Science.

    • Tough, A. (1979). The Adult’s Learning Projects.

    • Wood, W., & Neal, D. (2007). A new look at habits and the habit-goal interface. Psychological Review.


 
 
 

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