
Autenticidad y pasión: cuando hacer lo que amamos nos devuelve a casa
- Marcelo Gallo
- Jul 28, 2025
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Introducción
¿Qué ocurre en nuestro interior cuando hacemos lo que amamos? ¿Por qué hay personas que, aun enfrentando dificultades, sienten que están “donde tienen que estar” cuando se entregan a ciertas actividades? Este capítulo aborda una de las hipótesis más sugerentes de la psicología contemporánea del bienestar: que el ejercicio de actividades intrínsecamente motivadoras facilita estados de autenticidad, entendida como la alineación entre el yo interno, las emociones y el comportamiento.
Lejos de ser una categoría meramente filosófica o romántica, la autenticidad ha sido operacionalizada y medida empíricamente en las últimas dos décadas, y aparece como un fuerte predictor de salud mental, sentido de vida, y compromiso vital. Este capítulo explora la evidencia científica que vincula la autenticidad con el hecho de “hacer lo que uno ama”, en particular a través del marco de la teoría de la autodeterminación, la psicología positiva y los estudios sobre vocación y flow.
1. La autenticidad como constructo psicológico
La autenticidad se define comúnmente como el grado en que una persona actúa de forma coherente con sus valores, creencias y emociones internas. Wood et al. (2008) desarrollaron una escala psicométrica que incluye tres dimensiones fundamentales:
Conciencia de uno mismo (self-awareness)
Procesamiento imparcial de la información sobre el self (unbiased processing)
Comportamiento auténtico (authentic behavior)
Estos elementos están presentes en personas que experimentan altos niveles de congruencia entre lo que sienten, lo que valoran y lo que hacen. En otras palabras, personas que “se sienten como ellas mismas” en su vida cotidiana.
La autenticidad no debe confundirse con impulsividad o con “hacer siempre lo que uno quiere”. Implica, más bien, una integración reflexiva del self en las decisiones y comportamientos, lo que suele requerir conciencia, coraje emocional y autoconocimiento.
2. La Teoría de la Autodeterminación y el hacer lo que amamos
Según Deci y Ryan (2000), los seres humanos tienen tres necesidades psicológicas básicas: autonomía, competencia y relación. Cuando estas se satisfacen, las personas funcionan de forma más integrada, creativa y saludable. Las actividades que una persona ama —ya sea escribir, bailar, enseñar o cuidar un jardín— suelen satisfacer estas necesidades y promover un tipo de motivación llamada motivación autónoma, en contraposición a la motivación controlada (por recompensas externas o presiones sociales).
La motivación autónoma está estrechamente vinculada con la autenticidad. Como explican Ryan y Deci (2017):
“Cuando una persona se involucra en una actividad por razones intrínsecas, está actuando desde un self congruente. Esta congruencia interna es la base de la experiencia de autenticidad.”
Así, hacer lo que amamos no solo nos da placer o satisfacción: nos integra.
3. Flow y sentido de self
El concepto de flow, introducido por Mihály Csíkszentmihályi (1990), describe un estado de concentración plena, disfrute y pérdida del sentido del tiempo al realizar una tarea desafiante pero manejable. El flow no solo genera bienestar momentáneo, sino que también fortalece la narrativa identitaria.
Un estudio de Waterman et al. (2003) encontró que las personas que se involucran en actividades que inducen flow reportan mayores niveles de eudaimonia (una forma profunda de bienestar centrada en la realización del potencial personal) y de authentic functioning.
“El verdadero self se fortalece a través de la práctica repetida de acciones que se experimentan como naturalmente significativas, aun cuando sean difíciles.”
—Waterman, 2008
4. Vocación, propósito y el self verdadero
En el ámbito laboral, hacer lo que uno ama ha sido estudiado bajo la noción de trabajo con sentido o vocación. Las investigaciones de Amy Wrzesniewski (1997) demostraron que las personas que ven su trabajo como una vocación (más que como un empleo o una carrera) reportan más compromiso, menos burnout y mayor autenticidad en su vida profesional.
También en contextos educativos, los estudios de Schlegel et al. (2009) mostraron que pensar en el “yo verdadero” —aquella versión de uno mismo que se siente más genuina y libre— aumenta el sentido de propósito, aún si no se logra implementar plenamente ese yo en el presente.
“La autenticidad no depende solo de la congruencia conductual, sino también de la conexión mental y emocional con lo que uno considera su núcleo esencial.”
—Schlegel et al., 2009
5. Autenticidad, salud mental y resiliencia
Los beneficios de actuar con autenticidad se extienden a la salud mental. En una revisión sistemática de Sutton (2020), se encontró que las personas que reportan altos niveles de autenticidad muestran menor sintomatología depresiva, mayor satisfacción con la vida y una mejor regulación emocional.
Además, en situaciones de crisis o sufrimiento, las personas que logran anclarse en actividades significativas que reflejan sus valores personales muestran mayor resiliencia psicológica (Kernis & Goldman, 2006).
6. Obstáculos para la autenticidad: presión social e ideal del yo
A pesar de los beneficios, vivir auténticamente puede ser difícil. Las normas sociales, la presión por cumplir expectativas externas o la disonancia entre el self ideal y el self real pueden dificultar la expresión auténtica. El trabajo terapéutico, especialmente desde enfoques como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), propone cultivar un contacto sostenido con los propios valores y actuar en su dirección, incluso ante malestar o miedo (Hayes et al., 2006).
Conclusión
Cuando hacemos lo que amamos, no solo nos sentimos bien: nos sentimos en casa. La ciencia contemporánea muestra con creciente claridad que la autenticidad no es un lujo, ni una utopía, sino una dimensión esencial del bienestar psicológico. Y que muchas veces, el camino hacia ella comienza en lo más concreto: una acción, un gesto, una elección que nos refleje.
La autenticidad, entonces, no es tanto un rasgo como una práctica encarnada, un modo de estar en el mundo. Y en ese sentido, hacer lo que uno ama no es un capricho romántico, sino una forma de recordar quiénes somos.
Bibliografía
Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). The “what” and “why” of goal pursuits: Human needs and the self-determination of behavior. Psychological Inquiry, 11(4), 227–268.
Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2017). Self-determination theory: Basic psychological needs in motivation, development, and wellness. Guilford Press.
Wood, A. M., Linley, P. A., Maltby, J., Baliousis, M., & Joseph, S. (2008). The authentic personality: A theoretical and empirical conceptualization and the development of the authenticity scale. Journal of Counseling Psychology, 55(3), 385.
Schlegel, R. J., Hicks, J. A., King, L. A., & Arndt, J. (2009). Feeling like you know who you are: Perceived true self-knowledge and meaning in life. Journal of Personality and Social Psychology, 96(4), 745.
Wrzesniewski, A., McCauley, C., Rozin, P., & Schwartz, B. (1997). Jobs, careers, and callings: People’s relations to their work. Journal of Research in Personality, 31(1), 21–33.
Waterman, A. S., Schwartz, S. J., Zamboanga, B. L., et al. (2003). The questionnaire for eudaimonic well-being: Psychometric properties, demographic comparisons, and evidence of validity. Journal of Positive Psychology.
Kernis, M. H., & Goldman, B. M. (2006). A multicomponent conceptualization of authenticity: Theory and research. Advances in Experimental Social Psychology, 38, 283–357.
Sutton, A. (2020). A systematic literature review of the relationship between authenticity and well-being. Review of General Psychology, 24(4), 397–411.
Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (2006). Acceptance and commitment therapy: An experiential approach to behavior change. Guilford Press.

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